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Del odio al INE

Del odio al INE hay un trecho. No es el papel del presidente andar opinando sobre las decisiones del instituto de otorgar o no registro a un partido. Su investidura lo debería elevar por encima de todo esto, sobretodo, cuando nos encontramos en la antesala de un momento electoral tan importante, como lo será el 2021.

Porque queda claro, que entre tantos “dimes y diretes”, la única que sale perdiendo es la institución, y eso está muy lejos del interés de los ciudadanos.

Lo mismo aplica para el expresidente Felipe Calderón.

El Consejo del INE decidió no conceder el registro como nuevo partido político a la organización México Libre, del expresidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala, debido a que, a juicio de la mayoría, la organización no justificó el 8.2% de los recursos que utilizó para constituirse como partido y competir en las elecciones intermedias del año próximo.

El proyecto original proponía sí otorgar el registro a la organización y era respaldado por seis de once consejeros. Pero al final, siete de ellos votaron en contra, bajo el argumento de que la incertidumbre “no permitía dilucidar si, en efecto, la agrupación cumplió o no con los requisitos mínimos para que se le concediera el registro.”

Destino que se decidirá en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Ante los deseos de Margarita Zavala ,de impugnar una decisión, que considera “absurda.”

Porque tanto ella, como su marido, han asegurado que el porcentaje de las aportaciones para constituirse como partido , que se consideran no justificadas, se hicieron a través de una aplicación digital y que aportaron la documentación y los recibos para rastrear el dinero.

Por otro lado, el hecho de que el fuego cruzado, entre nuestro actual mandatario y el expresidente Calderón y su esposa, haya encontrado en el INE nuevamente su árbitro. No contribuye a la mejora de la percepción de la institución en la antesala del 2021.

Porque mientras de un lado se celebra que la negativa del registro se debe a “un cambio de mentalidad”, y del otro se insinúa que “se les quiere cerrar paso,” la credibilidad de INE es la que sale perdiendo. En un contexto en la que ya se encuentra debilitada, ante la percepción ciudadana.

Puesto que con base a una encuesta publicada por El Universal, en marzo del año pasado, el 36.4% confía en el INE entre mucho o algo, y el 63.6% entre poco o nada.

Por lo que queda claro que, el no saber perder o el no saber ganar, no ayuda. Porque lejos de tratarse de “justicia divina” o de una “venganza electoral” que se está añejando desde el 2006, se trata de la decisión de una institución nacional que debe respetarse.

Me parece que, contrariamente a las teorías que giran en torno a la conspiración, el partido que más hubiera salido beneficiado con el registro de México Libre, hubiera sido MORENA, porque de esta manera se hubiera dividido más el voto de la oposición.

Incluso hay diversos registros que indican que la nueva plataforma hubiera tenido más afiliados que el PAN. Calculando un total de 263,762 afiliados contra los 252, 140 que el partido blanquiazul tiene registrados.

Parece que los fuegos cruzados, acaban mandando al diablo a las instituciones.

Del INE al odio, hay un trecho.

El último en salir apague la luz.

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