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El juicio, la caravana y la campaña

Los tiempos políticos no son casualidad y tanto el inicio del juicio político en contra del Presidente Trump, como la llegada de la caravana migrante a la frontera sur de nuestro país, hacen eco a los ejes rectores de la campaña electoral de Estados Unidos.

Las imágenes cumplirían su cometido y los electores estadounidenses permanecerán entretenidos. Mientras México concentra a la Guardia Nacional en la frontera sur.

Todo sea por la “defensa de la democracia” de un país que, constantemente interfiere en asuntos democráticos de otros países, y que también podría ser “invadido” de no ser por los diversos modelos de muro que ha desarrollado. 

¿Nos suena conocido? 

La defensa de la democracia se centrará en combatir el abuso de poder y la obstrucción del Congreso de Donald Trump derivados de una supuesta presión a Ucrania para que investigara a Joe Biden, a cambio de liberar más de 200 millones en ayuda militar, y a la negativa del mandatario de entregar documentos o permitir la participación de testigos en la investigación.

El destituirlo suena ideal para todos aquellos que lo encontramos insufrible pero, también hay que reconocer, que esto es difícil que pase en un Senado compuesto por una mayoría republicana, 53 legisladores son de este partido, 45 demócratas y dos independientes, que necesitaría que por lo menos 67 de los 100 senadores votaran a favor de destituirlo.

Mientras tanto las imágenes, los discursos, y las declaraciones cumplirán su cometido.

Trump se declara inocente y el proceso que, hoy da inicio, podrá ser express o con testigos. Según se decida en la Cámara. 

Por otro lado, al sur de los Estados Unidos, en la frontera sur de nuestro país, aproximadamente unos 4 mil migrantes procedentes en su mayoría de Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua intentan cruzar la frontera por el río Suchiate, lanzan piedras y la Guardia Nacional, con un número significativamente menor de elementos, responde con gases.

La meta es llegar a Estados Unidos y México es solamente un país de tráfico que tanto en los hechos como en las palabras del nuevo presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, actúa como un muro con su propios recursos.

Al menos dos terceras partes de los migrantes intentaron cruzar por la fuerza y 400 han sido detenidos en Chiapas. 

¿Se imaginan el impacto que estas imágenes tendrán para los electores en Estados Unidos?

Cualquiera podría decir que son dos pájaros de un tiro para las promesas cumplidas de Trump e imágenes que seguramente se traducirán en votos que valdrán oro. 

Aunque también habría cabida para la contrarréplica demócrata en donde se aboga por el multiculturalismo y se denuncian los abusos a los derechos humanos. 

¿Acaso es este otro aspecto más de la relación bilateral?

El último en salir apague la luz. 

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